miércoles, 1 de diciembre de 2021

Lucidum Radix

La brillante raíz del árbol del Conocimiento es la sed insatisfecha no saturada por los bálsamos del mercado de las comodidades. En este sentido, no hay más desesperante enfermedad que el silencio de una pregunta nunca formulada y apenas sospechada. Pero conocer, que es un camino infinito, es sentir la punzante presencia de un signo de pregunta en la planta de los pies a cada paso. Y es también la extraña soledad que invade la mente cuando descubrimos que todo cuanto nos rodea está envuelto entre comillas, incluso "Soy". Habitar este mundo con una almohada menos es difícil. Uno siente que debe llevar su luz a lo profundo y esconderla. En el camino se conoce el barro y se simula estar dormido. Y a veces uno se olvida y se duerme. ¿Quién eras antes de hundirte? Mira la raíz luminosa de tu nombre verdadero, mira la eterna semilla de la que brota la intuición de lo divino. Ya mucho hay que agradecer por sospechar la canción primera, la canción de siempre, el cálido susurro de lo más lejano que es a la vez lo más obvio.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Pensamientos