miércoles, 5 de enero de 2022

Respecto a las Normas

Las Normas de Conducta no difieren demasiado entre Cultura y Cultura. Son Universales. Lo que quiere decir que su origen no es de este planeta. Nada Universal nació de esta tierra. Todo aquello que es Común Patrimonio de los Hombres vino de Afuera. Las pequeñas variaciones son, ellas sí, las huellas de los hombres que a lo largo de una extensa cadena, las hicieron llegar hasta nuestros tiempos. 

El cumplimiento efectivo de estas Normas produce alteraciones, modificaciones, no sólo éticas, que son las más obvias, sino fundamentalmente epistémicas, re-estructuraciones profundas del aparato intuitivo que magnifican su capacidad para recibir y registrar la verdadera naturaleza de los acontecimientos y todo lo que subyace y trasciende a la presentación fenoménica del mundo y su demasiado tangible realidad. Hacer el Bien conduce a la Verdad. Y la Verdad es el Bien. 

Por ejemplo “No mentir”: esto es, que la idea y la conducta, el alma y el cuerpo, estén correctamente trenzados, embebidos el uno con el otro en una sola trama de luz. En la medida en que la mentira es fundamento de la civilización a través del lenguaje y los mitos, no mentir es una prueba de atención mucho mayor a aquella de la pueril interpretación que supone en el acto de mentir un sencillo “no decir lo que no es”. El lenguaje mismo, en tanto decir, jamás podrá llenar la totalidad de lo que es y en este sentido es que “siempre se dice lo que no es porque lo que Es es mudo”. Siempre se miente. La Instrucción entonces convoca a un ejercicio de justeza, de exquisita captación de cuáles son las mejores palabras para hablar de lo que existe. Esto es lo que entendemos por un alma y cuerpo, por una idea y conducta, bien trenzadas. Que nada mienta en nosotros es que las diversas partes que nos constituyen no digan diferencia ni respondan a diferentes Amos. Cuando todas las partes vibran alrededor de una misma Nota o Paradigma se produce una suerte de pulido de la superficie Perceptiva que la vuelve más… apta para la eclosión de niveles superiores de Conciencia. 

Pero lo que sigue es una observación de muchísima importancia y hay que detenerse unos instantes para dar cabida a una sincera comprensión de lo que estamos conversando. Hablar de Niveles de Conciencia es un hablar incorrecto pero lamentablemente popular y muy arraigado. La gente ha dado en suponer que hay algo así como escalones. No son culpables de pensar así, desde ya. Es nuestro error. No siempre damos con las palabras justas. De algún modo también mentimos. Lo que verdaderamente (?) sucede es que cambia la capacidad de percibir la Conciencia… cambia la calidad de recepción del Logos, del Tao, del Dharma. Es precisamente este pulido el que constituye el objetivo original de las Normas de Conducta, siempre lo fue y nunca será otro. Producir modificaciones estructurales en el Soporte para volverlo más permeable a la Ley.

Así como usted retira las malezas para hollar el sendero hasta su Casa, de la misma forma usted se pule a sí mismo para espejar mejor lo divino. Uno se torna ligero y minúsculo. Y entonces puede ser llevado más lejos.

La vida promedio es un generador de bullicio. No es casualidad que en estos tiempos de tanto ajetreo sónico y lumínico la percepción de la Ley se haya vuelto prácticamente imposible como se ha vuelto imposible ver más que un puñado de estrellas en el cielo que cubre la vida insulsa de las grandes metrópolis. 

Sin embargo hay que decir otra verdad: no todos los listones tienen las mismas vetas. Casi nunca se obtiene algo bueno de algo roto. Es preciso entonces conocer la veta. Pulir en su sentido. La armonía debe darse entre las partes constituyentes atendiendo a las peculiaridades de sus naturalezas. Si usted es SI debe ser SI. No debe ser Do. Pero debe ser SI de tal manera que la Conciencia pueda deslizarse sobre usted como un niño por un tobogán. Usted debe ser suave. Usted debe ser usted pero sublime. Para ver estrellas apague faroles. 

No permita intromisiones disonantes. Los vínculos han de ser musicales. Si usted es SI nada fácil vendrá con DO. Uno debe conocerse a sí mismo para luego saber qué notas contextuales son las que ayudan para el Trabajo y cuáles no. Estúdiese. Luego estudie el entorno. Luego pode. Y finalmente siembre. 

Si usted es Si… usted debe rodearse de Si, de Re, de Fa. Debe rodearse de gente divertida pero profunda, de gente honorable pero melancólica. Usted no será quizás el hombre más feliz del mundo, pero en cambio será un gran contemplativo, un místico bohemio, nunca del todo un santo, siempre un poco mareado y perdido. Un gato caminando en la cornisa. Usted deberá aprender entonces a volverse una versión preciosa de usted, un mago, un poeta, un visionario, un gris, un hombre de la aurora. Usted llevará a la más elevada expresión del gusto la Naturaleza de su propio Sello Divino, será el Misterio y la Sombra, lo Tenue y lo que está por Venir.  


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Pensamientos